Con la expansión a los productos de salud y bienestar del consumidor, el equipo de Masimo se esforzó por mejorar la estética y la resistencia del empaque de sus productos. Específicamente, el equipo de diseño quería incluir una envoltura plástica encogible alrededor de la caja para proporcionar una apariencia elegante al producto y, al mismo tiempo, proteger la caja durante el envío.
La envoltura encogible es una técnica común de empaque en la industria de la electrónica de consumo, pero Masimo nunca había realizado este proceso y no tenía talento interno ni experiencia en el desarrollo de un proceso de envoltura encogible. Los procesos manuales resultaron costosos y propensos a errores, por lo que el equipo de ingeniería de procesos se propuso implementar un proceso de envoltura encogible completamente automatizado para aumentar la producción y asegurar la consistencia.
Los requisitos para el empaque de envoltura encogible son:
- Encoger la envoltura de plástico sin defectos estéticos como desgarros, arrugas y vacíos.
- Minimice el tamaño de las “esquinas dobladas”, que son piezas triangulares excesivas de plástico que degradan la calidad cosmética del producto y hacen que sea más difícil abrirlo, hasta una longitud máxima de 0.060”.
- Minimice la cantidad de material utilizado para lograr (1) y (2).
El equipo de termocontracción que Masimo compró consta de dos unidades que operan secuencialmente: la primera unidad envuelve el material de encogimiento por calor alrededor del envase del producto, mientras que la segunda unidad encoge la envoltura. La primera unidad comprende tres factores numéricos que controlan la cantidad de material utilizado:
- la longitud de la bolsa;
- la tasa de avance de la película;
- la profundidad de la mesa que define la longitud de la envoltura.
La segunda unidad calienta y reduce el plástico y consta de dos factores numéricos:
- tiempo de sellado;
- temperatura de enfriamiento.